Pedro Mir. Poemas. San Lorenzo de El
Escorial (Madrid), Ediciones de la Discreta, 1999. 164 páginas.
Edición de Fernando Fajardo. 1820 pts (iva incluido).ISBN 84-930735-0-4.
El autor. Pedro Mir nace 1913 en
San Pedro de Macorís situada en la costa caribeña de la República
Dominicana, en un área ligada durante siglos al cultivo de la caña de
azúcar. Hijo de un cubano y de puertorriqueña aúna en su obra esas
dos ricas tradiciones, a menudo contradictorias. Es considerado
unánimemente el Poeta Nacional. Columnista habitual en la prensa local,
analista agudo y sabio de la realidad social antillana, es doctor en
Derecho y ha sido profesor de Estética durante años en la Universidad
Autónomade Santo Domingo.
En ese campo ha publicado numerosos ensayos entre los que destacan “Apertura
a la Estética” y “Fundamentos de Teoría de Crítica y Arte”.
Como escritor es autor de varias novelas como “Cuando amaban las
tierras comuneras”, pero, es ante todo, un destacadísimo poeta.
Desde la publicación de sus primeros versos en 1937, Mir se convirtió
en poeta de culto y en la voz lúcida del pueblo dominicano, sin embargo
no sería hasta la publicación en 1949 de su largo poema “Hay un
país en el mundo”,escrito durante su exilio en Cuba, cuando su
prestigio se consolida y cuaja su primera gran obra de madurez. Mir es
hoy para los dominicanos el escritor más estimado y en 1999 se le
tributó un homenaje de reconocimiento público dedicando la Feria del
Libro de Santo Domingo a su persona y obra.
El Libro: La
antología que se presenta recoge sus poemas mayores a partir de 1944 e
incluye su última obra “A Julia sin lágrimas”, inédita en
España.
Pedro Mir
es el poeta nacional dominicano por antonomasia. Su poesía, muy
enraizada en la tradición americana recoge el testigo de sus mejores
voces: el espíritu panamericano de Rubén Darío, el surrealismo de
Vallejo, la poesía afroantillana de Nicolás Guillén, el humanismo
social de Neruda..., así como representa una de las síntesis más
asombrosa de los variados ecos de la poesía del siglo XX: de Walt
Whitman a Lorca, de Oliverio Girondo a Alberti... Mir es un extraño
ejemplo en nuestros días de poeta popular, apreciado y venerado en
todas las esferas, desde el cortador de caña al profesor universitario,
en una combinación personalísima entre la tradición culta, la popular
y las vanguardias. Constituye un verdadero fenómeno social en su país,
de tal modo que ha convertido su poesía en fenómeno de masas (cómo
sino explicar los cientos de personas que se reúnen en cines, en
fábricas o en lugares públicos, para escuchar sus versos, y qué su
poema “Hay un país en el mundo”, donde destripa las señas de
identidad del pueblo dominicano, sea más conocido que el himno nacional
y se recite de memoria incluso entre los analfabetos). Su verdad
desnuda, su lucidez y su profunda humanidad cala directamente en los
hombres sensibles.