Pedro Mariné

 

 

Pedro Mariné . Perder el tiempo. Ediciones de La Discreta, 2003.  Doble CD. 15 €.  Sólo a la venta a través de correo, e-mail o teléfono.
Perder el tiempo. Pedro Mariné

Precio, incluido envío

Perder el tiempo, un recital para escuchar tumbado. Se pretende propiciar la escucha activa pero de modo directo, ancestral, sin erudición de por medio, para todo tipo de público de nuestra sociedad actual. En un sosegado proceso desfilan pequeñas piezas que conforman un amplio y unitario arco, una serie de variadas piedras que construyen un monumental puente que nos transporta, gratuita e inútilmente al mismo lugar de donde partimos pero quizás transformados o renovados por el descansado viaje.

Incluye obras de: Chopin, Bach, Satie, Schumann, Mompou, Debussy, etc.

 

Pedro Mariné: Pues bien, de todos las idealistas de La Discreta, tengo para mí que el más idealista es Pedro Mariné. Pedro no acepta algo tan sencillo e inapelable como el hecho absurdo y cansadísimo de que la organización hodierna del trabajo, y la cultura y la noción de tiempo que la sostienen, sean la causa de nuestra angustia temporal, de que apenas nos quede tiempo para la ternura, para escuchar música y soñar despiertos. Por eso Pedro propuso su concierto como una indagación sobre el ser-ahí, o sobre cómo el ser podía, gracias a la música, dejar de estar ahí. Pedro hace con su concierto una propuesta para que nos liberemos, aun sea momentáneamente, de esa contradicción insoportable de que para ser tengamos que estar, de que para ser libres tengamos que ser/estar sujetos. Me asombra la estricta correspondencia del planteamiento concertístico de Pedro Mariné con la reflexión filosófica sobre el Ser y el Tiempo que llevó a cabo hace ya demasiados años el filósofo Martin Heidegger. El principio de su Ser y Tiempo es perfectamente aplicable al concierto de Pedro: “...es necesario plantear de nuevo la pregunta por el sentido del ser. ¿Nos hallamos hoy al menos perplejos por el hecho de que no comprendemos la expresión “ser”? De ningún modo. Entonces será necesario, por lo tanto, despertar nuevamente una comprensión para el sentido de esta pregunta. La elaboración concreta por el sentido del ser es el propósito del presente concierto. La interpretación del tiempo como horizonte de posibilidad del ser en general, es su meta provisional.”

Si para Heidegger la casa del ser era la palabra, para Pedro lo es el sonido musical. Por ello, Pedro propone –en consecuencia con la participación cultural que La Discreta busca ansiosamente– un concierto participativo, en el que el público deje de serlo, se disponga a su sabor por todo el espacio donde el concierto se realice, y adopte la postura física que más le convenga para la escucha. Se trata de introducirse en la música y de que la música se nos introduzca fuera de un espacio público de convenciones y normas, atentos todos a la escucha del ser, a esas preintuiciones que tanto exploró el propio Heidegger. Hay un elemento fundamental en el concierto de Pedro: la lámpara de mimbre que se trae de su casa y que pone como única luz de la sala. Así, de nuevo, todo nos lleva a esa casa del ser que Pedro busca, a esa escucha preintuitiva que trata de provocar. Pero todo esto se lo explicará él con mucha más profundidad y belleza.

Yo sólo quiero terminar haciéndoles una confesión y una sugerencia.

La confesión es que oyendo el disco de Pedro en la forma en que Pedro quiere que se oiga he sentido, más allá de mi siempre renovada sorpresa ante los intrincados caminos que las tozudas realidades materiales tienen para aflorar a la consciencia individual y colectiva de las personas, he sentido, digo, que es muy posible que ese retorcimiento, esa complicación, sea la única manera, no sólo de soportarlas, sino también de rebuscar en sus costurones y agujeros.

La sugerencia es que hagan caso de las que el librito del disco hace para dirigir la escucha. Desenchufen el teléfono, alejen a los niños o a los padres, túmbense en la cama bajo un edredón calentito y, si consiguen el tiempo suficiente de tranquilidad y de ternura, escuchen de una tirada los dos emocionantes discos que Pedro nos ofrece. Se percatarán entonces, según creo, de que el concierto Heidegueriano de Pedro Mariné, Perder el Tiempo, más que el resultado de un planteamiento filosófico, es en sí mismo una experiencia filosófica, con todas las contradicciones que juntar ambos términos provoca. La enorme sabiduría musical de Pedro Mariné, su habilidad para disponer la progresión de las diferentes piezas, su sensibilidad en la interpretación, su ternura, nos hacen sentir y comprender que comprender y sentir, lejos del frío y de las luces de neón, pueden ser una y la misma cosa.

 

Puedes escuchar algunas pistas desde aquí:

Texte alternatif

 

Pedro Mariné . Arar el aire. Ediciones de La Discreta, 2008.  CD. 12 €.  Sólo a la venta a través de correo, e-mail o teléfono.

Arar el aire, Pedro Mariné

Precio, incluido envío

Tras Perder el Tiempo, un recital de piezas clásicas para escuchar tumbado (Crêt à Disc, 2003), Pedro Mariné nos ofrece de nuevo mitigar la sed en los remansos del silencio, esta vez con piezas propias.

El autor, habitante pretérito del París de inicios del XX, muestra el gusto por monodías y armonías medievales (Mille Regretz, Muerte de Julia de Burgos) propias de Erik Satie, a quien refiere expresamente el cabaretero Vals de la Fídula, y cuya sombra planea también sobre Ars Antiqua, el minimalismo de las Miniaturas o incluso la "travesura" de los Bucles, junto con un constante colorismo a lo Debussy patente en Peces, gran parte de la Algarabía o Estrella en Flor, y visible asimismo en el tratamiento literario de los títulos.

También hay guiños a Beethoven en la Letanía, breves destellos de Mozart en la Estrella en Flor, donde se dan ráfagas de rock sinfónico, así como influencias de John Cage o del free-jazz en las Introvisaciones, todo ello siempre en un tono expresivo de melodismo deudor del piano romántico del XIX, en una libertad formal propia de Oberturas y Fantasías.

Se trata, en suma, de un pianismo que busca la connivencia con el público de hoy a través de una personal lectura del pasado y de una total sinceridad emocional y práctica: se hace lo que se sabe y quiere, hasta donde se puede.

 
 

Puedes escuchar algunas pistas desde aquí:

Texte alternatif

    

Escríbanos:

 

Si quiere realizar algún comentario sobre esta página.

 

 administracion@ladiscreta.com

 

¿Quieres ser amigo de La Discreta?
¡Suscríbete!


Ediciones de la Discreta S.L.
Teléfono: 91 851 50 83 / 625 555 882
Dirección postal: Urb. Arroyo de los sauces,14, 3º-2. 28430 Alpedrete (Madrid)
Correo electrónico:
administracion@ladiscreta.com

ladiscreta.com 13/11/09