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Los objetos de tiempo de Pedro Lezcano Jaén

Por Luis Junco

Portada del libro

El tiempo es algo controvertido y en ocasiones negado. Para la relatividad de Einstein, el espacio-tiempo es un bloque inalterable: pasado, presente y futuro existen más allá de nuestra percepción relativa. Lo que para unos será futuro, para otros está pasando ahora o ya ha sucedido. Para Newton y su concepción física de la realidad, el tiempo existe, sí, pero domesticado, acartonado, subordinado a unas condiciones iniciales y unas leyes eternas. Algunos directamente lo consideran una ficción y muy pocos (hasta donde yo sé) lo consideran en su práctica y concepción como lo único verdaderamente real. Para estos pocos nada hay fuera del tiempo, todo es cambio, e incluso el propio cambio, cambia. Las leyes de la física no son inalterables como muchos piensan, sino que también cambian y hasta hubo y habrá momentos en la evolución del universo en los que los acontecimientos no siguen las pautas que marcan las regularidades de unas leyes físicas, sino que son gobernados por una extraña causalidad y hasta por el azar. 

¿A qué viene a cuento todo esto y qué tiene que ver con la pintura de Pedro Lezcano Jaén? 

Pues tiene que ver con la última muestra pictórica de este creador, que bajo el título “Objetos de tiempo” estuvo expuesta en Las Palmas hasta finales del pasado enero y que ahora en forma de monografía ha sido publicada y presentada en Madrid por la editorial Sílex. 

Me tropecé por primera vez con su pintura en el 2016, en una exposición que bajo el título Su de ellas se presentaba en una sala de la calle Colón, de Las Palmas. De inmediato me atrajo su obra, y como me suele suceder con otras manifestaciones del arte, al principio resultó una atracción simple, elemental, sin reflexión alguna: como pasa con las armonías de algunas músicas o los ritmos y cadencias de algunas escrituras que a la postre acaban formando parte de nuestros gustos y preferencias musicales o literarias. Solo con el tiempo aparece la reflexión y puede uno distinguir de forma consciente algunos de los elementos motivo de esa preferencia. Pero no siempre ocurre; las más de las veces se ocultan esos significados y sigue uno disfrutando de esa música o de esa literatura sin hacerse ninguna pregunta. Y aquí añado algo que va a tener que ver con la idea principal que defenderé más adelante: cuando una persona crea algo bueno, la obra siempre trasciende las intenciones o ideas del creador. En cierta manera, podríamos decir que se le escapa de las manos: siempre vendrá a significar algo (o mucho) más de lo que pretendía cuando lo proyectó y se puso manos a la obra. (Algo muy parecido le dije hace unos días a un escritor con respecto a su excelente novela: “Es tan buena, que los personajes que has creado son capaces de contradecir algunas de las tesis que tú como autor pretendías defender con ella”.) 

Ilustración del libro Objetos del tiempo

Más tarde conocí personalmente a Pedro Lezcano y hace algunos años visitamos su estudio en el barrio de Vegueta de Las Palmas. Allí también conocimos a Ana, su compañera e inspiradora en muchas de sus obras. Después de ver lo que allí había y ante una pregunta suya creo que simplemente le dije: una obra inquietante. 

Con el tiempo y sus nuevas pinturas y esculturas, aquella impresión tan primaria, además de nuevos contenidos, se fue llenando de pensamientos, y hoy, ante estos Objetos del tiempo, me atrevo a sugerir algunas de estas ideas y la tesis que anunciaba más arriba.

También decía que ayer, 7 de abril, en la Librería Antonio Machado de la Plaza de las Salesas de Madrid, se presentaba el libro Pedro Lezcano Jaén. Objetos del tiempo, una cuidada publicación de Sílex Ediciones, de la que son autores Laura Teresa García Morales, Fernando Castro Flórez y Jesús María Castaño. El formato es muy adecuado, las fotografías magníficas y los comentarios con mucha sustancia. 

Y parto de algunos de estos comentarios para introducir mi opinión. Se dice en las primeras páginas:

¿Hay algo más ligero y volátil que el tiempo? Conforma una idea que queda inmediatamente encadenada a la “lógica” de lo incapturable, lo fugaz, lo arrollador, lo irremediable (…) Y, a medida que uno acumula tiempo, observa el pasado, lo supera… surge la nostalgia, a veces la calma, e incluso la poesía en torno a la imagen difusa que nos queda de lo vivido. Me acojo a la posibilidad de que el arte aún pueda sorprendernos, por su capacidad de captar esa poesía y transformarla en algo vívido que se pueda concentrar -capturar- en una obra. 

Y más adelante, cuando se presentan los últimos cuadros de Pedro, retratos y escenas familiares, serie de “Typical Family” y “Fracciones mnémicas”, se habla de la obra del pintor como: “…de la plasmación del recuerdo de los lazos familiares cuando el tiempo les ha arrollado”.

Suscribo ambas cosas, desde luego, y sin hablar aún de estas cosas con el pintor (lo que espero hacer en algún momento), estoy casi seguro de que él también las suscribe. Pero, como decía antes, hay algo más, que, como en toda buena obra creativa, trasciende las intenciones del propio creador. En esas caras y figuras, con borrones, con manchones que esconden la verdadera faz y expresión, en esos marcos muchas veces rotos, desportillados, y otras veces de aparente contundencia que en vano intentan sujetar a las personas que enmarcan, en todo eso, no solo está la memoria, el recuerdo, el pasado, sino el cambio, la evolución: la mancha del recuerdo, sí, pero también el germen de lo nuevo que ya se sugiere, aún informe pero cierto. Esa es, para mí, una de las grandes virtudes de esta pintura. Logra captar el tiempo en su conjunto, el movimiento -pasado, presente y futuro- del propio cambio. 

Todo es objeto de tiempo, todo es arrastrado en este movimiento inexorable de cambio y ritmos diferentes, y si de algo estamos bastante seguros es de que en ese discurrir acabaremos por encontrarnos con lo que llamamos la muerte. Pero, también, con nuevas formas de la complejidad, de vida, de poesía. Una de ellas es sin duda la pintura de Pedro Lezcano Jaén, de la que todavía nos queda mucho por ver, disfrutar y aprender. 

(Para ver más de la exposición Objetos de tiempo, remito a la página: https://www.laprovincia.es/fotos/cultura/2022/01/10/exposicion-objeto-tiempo-pedro-lezcano-61440212.html#foto=3)

(Para conocer mejor la obra de Pedro Lezcano Jaén, remito a su blog: http://pedrolezcanojaen.blogspot.com)

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