Tentación de náufrago, de Santiago Gil

Dulce si encadenado, de Javier Yagüe Bosch
24 noviembre, 2021
¿Hay algo que pueda realmente transmutar la ruina, abrigar en la desgracia, explicar por qué un poemario lleno de pérdida y nostalgia acaba, sin embargo, con una llamada al optimismo? Sí, lo hay, y está también entre sus páginas: la literatura y las palabras son guantes que calientan las manos y el alma, piedrecitas incandescentes que dejan en cada uno un rastro, un poso, un rincón en el que albergarse cuando hace frío, como esas plumas de aves que persisten en echarse a volar de nuevo cuando se barren.
Alicia Llarena

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